La primera vez que Tim Burton
llevó a la pantalla la historia de Frankenweenie, en 1984, era un joven
novato que empezaba su andadura profesional en los pasillos de la Disney. Sin
embargo, el cortometraje sobre un niño que revive a su perro muerto, no gustó a
la productora de Bambi, que alegó que
aquel cuento macabro “no era para niños”.